Quito-Ecuador
Las vacaciones de mitad de año son una de las temporadas más
esperadas por los ecuatorianos. Ya sea para descubrir nuevos destinos, visitar familiares o
disfrutar unos días de descanso; viajar continúa siendo una prioridad de consumo durante
esta época.
Las cifras reflejan esta tendencia. Solo durante el feriado de Año Nuevo de 2026 se
registraron cerca de 1,47 1 millones de desplazamientos turísticos en Ecuador y un gasto
superior a los USD 106 millones. Asimismo, durante Semana Santa se realizaron más de
743.000 viajes turísticos a nivel nacional, evidenciando el dinamismo del sector y el creciente
interés de los ecuatorianos por invertir en experiencias de viaje.
Sin embargo, disfrutar de las vacaciones no debería traducirse en preocupaciones financieras
al regresar a casa. Una adecuada planificación, el uso inteligente de los medios de pago y el
aprovechamiento de los beneficios asociados a los viajes pueden marcar una diferencia
significativa en el presupuesto.
Estas son cuatro recomendaciones de Mastercard, para disfrutar más y gastar mejor durante
la temporada vacacional:
- Planificar el presupuesto antes de viajar
Uno de los errores más comunes es definir el presupuesto sobre la marcha. Anticipar gastos
como transporte, alojamiento, alimentación, actividades y compras permite tener un mayor
control de las finanzas y reducir decisiones impulsivas. Además, realizar reservas y compras
anticipadas suele brindar acceso a mejores tarifas y promociones, facilitando una mejor
administración de los recursos disponibles.
Contar con medios de pago que incorporen beneficios asociados al viaje, como las tarjetas
Mastercard Black, también puede generar un valor adicional. Asistencia médica
internacional, cobertura ante retrasos de vuelo o pérdida de equipaje y acceso a salas VIP en
aeropuertos, son beneficios que pueden representar un respaldo importante frente a
imprevistos durante el viaje. - Prepararse para los gastos inesperados
Por más organizada que esté una experiencia de viaje, siempre pueden surgir situaciones no
previstas. Cambios de itinerario, emergencias médicas, retrasos en vuelos o gastos
adicionales son escenarios frecuentes durante las vacaciones.