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Señal Desde Guayaquil, Ecuador

Un legado de 79 años llega al Terminal Terrestre de Guayaquil para ofrecer atención médica gratuita a los ciudadanos.

En un rincón de la memoria colectiva del Ecuador habita una botica que nació en 1947 con una premisa simple pero poderosa: la salud de calidad no debe ser un privilegio. Hoy, tras casi ocho décadas de historia ininterrumpida, ese compromiso con el bienestar social da un nuevo paso estratégico hacia el «Ecuador real» con la apertura de un Espacio de Bienestar en el Terminal Terrestre «Dr. Jaime Roldós Aguilera».

Este nuevo punto de atención no es una sucursal convencional. Se trata de un ecosistema que integra la labor social de la Fundación José Barcia Bravo, la tradición de la preparación farmacéutica magistral y la suplementación especializada, todo bajo un modelo que prioriza el acceso directo y humano a la medicina.

La elección del Terminal Terrestre responde a una lógica de servicio: ser la puerta de entrada para miles de ciudadanos que llegan diariamente desde diversos cantones, muchos de los cuales carecen de acceso a especialistas en sus lugares de origen. En este espacio, los ciudadanos podrán acceder a consultas completamente sin costo en seis especialidades críticas: Medicina General, Dermatología, Reumatología, Urología, Pediatría y Ecografía Abdominal.

«Nuestra vocación es estar donde el ciudadano más nos necesita. El Terminal no es solo un punto de transporte, es el corazón del movimiento del país, y llegar aquí es nuestra forma de retribuir la confianza que los ecuatorianos nos han dado por 79 años», explica Raúl Ernst, Director de Comunicación Externa de la institución.

Una apuesta de 3 millones de dólares por el futuro del país

Mientras el contexto económico invita a la cautela, esta institución de origen familiar ha decidido apostar por el país con una inversión que supera los tres millones de dólares. Esta expansión no solo refuerza la red de salud privada con sentido social.

A diferencia del modelo tradicional de salud, donde el paciente debe fragmentar su atención entre el diagnóstico y la farmacia, este espacio unifica el criterio médico con la elaboración de medicamentos a la medida.

Haber permanecido vigente desde 1947 significa haber acompañado al Ecuador a través de sus transformaciones más profundas. Esa resiliencia se traduce hoy en innovación: el uso de inteligencia artificial para optimizar inventarios y mejorar la precisión clínica, asegurando que la tradición de la «receta magistral» se encuentre con la tecnología del siglo XXI.

Con esta apertura, la mítica botica que empezó como un servicio de barrio reafirma que su esencia sigue intacta: cuidar la salud del ecuatoriano con la misma calidez y dedicación con la que se preparaba un remedio a mano hace casi ochenta años.

Sobre el Modelo de Salud Magistral:Fundado en 1947, este ecosistema de bienestar ecuatoriano integra la atención médica gratuita a través de su fundación, la botica de preparaciones magistrales y el desarrollo de suplementación de alta calidad. Con casi ocho décadas de trayectoria, representa uno de los pilares de confianza y continuidad en el sector salud del país.

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