La crisis humanitaria y sanitaria se agrava en el Centro de Privación de Libertad Guayas No. 1, mejor conocido como la Penitenciaría del Litoral, ubicada al norte de Guayaquil. Un 8% de la población de esta cárcel murió entre enero y septiembre de 2025, principalmente a causa de tuberculosis y desnutrición crónica.
Según denuncia el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil, este año ya han fallecido 592 detenidos en la Penitenciaría una cifra que supera los 567 reclusos asesinados en las masacres carcelarias registradas en todo el país, entre 2021 y 2024.
Un informe del Servicio Nacional de Atención a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) detalla que de los fallecimientos reportados en la Penitenciaría entre enero y septiembre de este año, 296 corresponden a muertes naturales, 258 a casos por determinar y 38 a muertes violentas.
La prisión se ha convertido en el centro penitenciario más mortífero del país, por la violencia histórica que ha sufrido desde 2021 —acumula una decena de masacres carcelarias—, pero ahora concentra también la mayor cantidad de muertes catalogadas como “naturales” o todavía pendientes de clasificar.
Epidemia de tuberculosis y hacinamiento crítico
La Penitenciaría del Litoral concentra el 77,89% de las muertes carcelarias registradas en 2025 en Ecuador. El pasado 18 de noviembre, el Servicio de Criminalística de la Policía levantó los cuerpos de diez reclusos que murieron por tuberculosis y los cadáveres con signos de desnutrición crónica están llegando al centro de medicina legal en Guayaquil a un ritmo de hasta 30 por semana.
El ministro del Interior, John Reimberg, ha reconocido públicamente en las últimas semanas el grave problema que representa el hacinamiento para el sistema carcelario.