La transformación del Ecuador avanza a paso firme. Las cifras con las que el país cierra este 2025 ponen en evidencia que el crecimiento económico y productivo, el avance en la protección social de quienes más lo necesitan, la construcción de nuevas infraestructuras y el fortalecimiento de los sectores estratégicos son una realidad.
Durante 2024 se sentaron las bases sólidas con trabajo constante, decisiones responsables y un manejo prudente de la economía. Ese esfuerzo sostenido no fue en vano: en 2025 esos cimientos se traducen en resultados concretos. El país cierra el año con mejores indicadores de crecimiento, según datos del Banco Central del Ecuador.
Mejora la economía del país y los ecuatorianos lo sienten en sus hogares
En 2025, la economía nacional cierra el año con indicadores que reflejan una mejora sustancial, incluso en un escenario internacional complejo. A pesar de que el precio del petróleo WTI se ubicó en USD 57,44 por barril —un 18 % menos que en 2024—, el país logró consolidar su crecimiento.
Uno de los avances más relevantes es la reducción significativa del riesgo país, que pasó de 1.211 a 508 puntos básicos. Esta disminución de 703 puntos evidencia una mayor confianza de los mercados internacionales en la economía nacional, lo que se traduce en mejores condiciones de financiamiento, menor costo de la deuda y mayor atractivo para la inversión privada, tanto nacional como extranjera.
Asimismo, según cifras del Banco Central, las reservas internacionales registraron un crecimiento del 37,9 %, al pasar de USD 6.900 millones en diciembre de 2024 a USD 9.516 millones a diciembre de 2025. El dinamismo del sistema financiero también se refleja en el aumento de los depósitos de la banca privada, que crecieron un 15,1 % y alcanzaron USD 59.336 millones en noviembre de 2025.
En el ámbito externo, las exportaciones totales aumentaron un 8 %, pasando de USD 28.253 millones a USD 30.512 millones en el período acumulado enero-octubre. En 2025, el sector no petrolero consolida su fortaleza: la balanza comercial no petrolera creció 48 % y ya supera, entre enero y octubre, el resultado de todo 2024.
Adicionalmente, sectores clave de la economía muestran una clara recuperación: la construcción pasó de una contracción de -15,3 % en el segundo trimestre de 2024 a un crecimiento de 6,7 % en el mismo período de 2025; y la agricultura, ganadería y silvicultura crecieron 10,1 %, tras haber registrado una caída de -3,1 % el año anterior.
Además, el respaldo de la banca pública para el crecimiento del país y su solidez se refleja en su capacidad crediticia. En 2024 se colocaron más de USD 503 millones, pero en este año esa cifra alcanzó más del doble con USD 1.126 millones, recursos que han ido al financiamiento de obras e impulso productivo.
Los resultados macroeconómicos tienen un impacto directo en la vida cotidiana de la ciudadanía. Según datos del INEC, la inflación anual se redujo de 1,51 % en 2024 a 1,05 % en noviembre de 2025, lo que significa mayor estabilidad de precios y un alivio concreto para los hogares, que hoy pueden planificar mejor sus gastos y proteger su poder adquisitivo.
En el mercado laboral, los resultados también son positivos según el INEC. El empleo adecuado o pleno aumentó de 33 % en diciembre de 2024 a 37,4 % en octubre de 2025. Y la pobreza extrema disminuyó de 12,7 % en diciembre de 2024 a 10,4 % en junio de 2025, mientras que la pobreza total bajó de 28 % a 24 % en el mismo período. Estos avances confirman que el crecimiento económico está llegando a los sectores más vulnerables y contribuye a mejorar la calidad de vida de la población.
Finalmente, el dinamismo del consumo interno evidencia una economía más activa. Las ventas totales proyectadas a noviembre de 2025 alcanzan USD 231.530 millones, frente a USD 212.592 millones en noviembre de 2024. Este incremento refleja mayor movimiento comercial, más actividad en pequeños y grandes negocios, y una economía que vuelve a generar oportunidades en el día a día de los ciudadanos.